El final del significado y el nacimiento del hombre.

Un ensayo acerca del estadio alcanzado en la historia de la conciencia 
y un análisis del proyecto psicológico de C. G. Jung.

Wolfgang Giegerich, 2004

Traducción de Enrique Eskenazi y Alejandro Bica.
Agradezco al autor su amable permiso para publicar esta traducción.

Resumen

El "significado" como en "el significado de la vida" no es ("semánticamente") un sistema de creencias, sino que ("sintácticamente") es el sentido de "adentridad" [in-ness]. La comparación de la lógica de la existencia humana con la de los animales, revela que el hombre, a pesar de haber nacido biológicamente, sigue siendo psicológicamente nonato [unborn], el idioma, el mito, la metafísica, le han servido como un "útero" psicológico alternativo. Con los drásticos cambios en la situación humana a partir del 1800 aproximadamente (el final de la metafísica occidental, la revolución industrial), la anterior adentridad desapareció. Este cambio fundamental puede considerarse como el eventual nacimiento del hombre, expresado astrológicamente en la emergencia de la conciencia, desde el estatus de los "peces en el agua" hasta el de "Acuario", el señor de las aguas. En este sentido, la "pérdida" de significado no debe interpretarse negativamente como una pérdida. 

El objeto de la psicología.


Wolfgang Giegerich.

(Introducción al volumen 2 de Collected English Papers, Technology and the Soul, ed. Spring Journal Books, New Orleans, Louisiana, 2006) 
Traducción de Enrique Eskenazi


Agradezco a W. Giegerich su amable permiso para traducir y publicar esta introducción.



El título de este libro, “La Tecnología y el Alma” une dos términos que son como la tiza y el queso. ¿No es acaso la tecnología lo opuesto mismo del alma, es decir absolutamente desalmada, fría, abstracta, el resultado de las maquinaciones del ego? Puesto que este libro difícilmente puede tener el propósito de provocar una complexio oppositorum, algo que no puede hacerse mediante la reflexión teórica y un conjunto de ensayos, el “y” entre los dos términos requiere alguna explicación.

Una lucecita que llevar a través de la noche y de la tormenta


Comentarios sobre la situación actual de la psicología junguiana.

Por Wolfgang Giegerich, Wörthsee cerca de Munich, 2004
Traducción de Enrique Eskenazi
Agradezco al autor su amable permiso para traducir y publicar este artículo.

El siglo de la psicología ha terminado. Se han estrellado las grandes expectativas a las que dio origen la emergencia de la psicología, en particular la psicología profunda o terapéutica, al comienzo del siglo XX. Incluso el psicoanálisis freudiano se enfrenta hoy con un espíritu hostil en el pensamiento predominante. Para la psicología en la tradición de C. G. Jung la situación es, por un lado, un poco más fácil, pero por el otro mucho más difícil. Es más fácil porque en su mayor parte opera a sotavento de otras psicologías, siendo apenas advertida; es más difícil, porque su sustancia más íntima se ve amenazada fundamentalmente. Esta amenaza viene de diferentes direcciones.

La imaginación creadora en el sufismo de Ibn Arabí

Henri Corbin

Prólogo

“La Imaginación como elemento mágico y mediador entre el pensamiento y el ser, encarnación del pensamiento en la imagen y presencia de la imagen en el ser, es una concepción de extraordinaria importancia que juega un destacado papel en la filosofía del Renacimiento y que volvemos a encontrar en el Romanticismo.” (1) Esta observación, tomada de uno de los más destacados exegetas de Boehme y Paracelso, nos proporciona la mejor introducción a la segunda parte de este libro. Retendremos de ella, en primer lugar, la idea de Imaginación como producción mágica de una imagen, el tipo mismo de la acción mágica, incluso de toda acción como tal, pero especialmente de toda acción creadora; y, en segundo lugar, la idea de imagen como cuerpo (cuerpo mágico, cuerpo mental), en el que se encarnan el pensamiento y la voluntad del alma.

De La Poética del Espacio


Por Gastón Bachelard

Traducción de Ernestina de Champourcin, 2º edición, 1993.
Editorial: Fondo de Cultura Económica.


 La Inmensidad, es, podría decirse, una categoría filosófica del ensueño.

(...) En el alma distendida que medita y que sueña, una inmensidad parece esperar a las imágenes de la inmensidad. El espíritu ve y revé objetos. El alma encuentra en un objeto el nido de su inmensidad. Tendremos varias pruebas de ello si seguimos los ensueños que se abren, en el alma de Baudelaire, bajo el signo único de la palabra vasto. Vasto es una de las palabras más baudelaireanas, la palabra que, para el poeta, señala más naturalmente la infinitud del espacio íntimo.

La diferencia entre "lo psíquico" y "lo psicológico"

Fragmento de ¿Qué es el Alma?, p. 99, (What is Soul?, Spring Journal Books, New Orleans, Lousiana). 
Por Wolfgang Giegerich, 2012.


Traducción: Luis R. Álvarez. Transcripción: Sergi Ferré.


Jung tenia una idea muy clara de que lo humano, demasiado humano, pertenece a lo que no es alma. Esto se muestra, por ejemplo, cuando introduce una sorprendente distinción que atraviesa el mismo centro de la psicología terapéutica. Insistió, contrariamente al pensamiento prevaleciente en la mayoría de las facciones de la psicoterapia, en que "Es la parte más pequeña de la psique, y en particular del inconsciente, la que se presenta a ella misma en la sala de consulta médica". (61) La mayoría de aquello con lo que se ve confrontado el terapeuta en la sala de consulta, pertenece, seguro, a la psique, incluyendo el "inconsciente personal", pero el alma—aquí, hablando como Jung, en referencia a aquello más grande, a la parte excluida de lo que él llamaba el "inconsciente"—es un invitado poco frecuente. 

La Fantasía del Crecimiento

JAMES HILLMAN
(Publicado originalmente en el Anuario Eranos 40 de 1971, e incluido en el vol. 6.1 de James Hillman Uniform Edition: Mythic Figures, ed. Spring, 2007)
Traducción de Enrique Eskenazi

Si hay una sola idea que ahora une las variadas escuelas de psicología terapéutica, ésta es la fantasía del crecimiento. Carl Rogers en un capítulo que describe “La Visión de un Terapeuta de la Buena Vida” emplea estas frases: “Una creciente apertura a la experiencia”, “creciente confianza en su organismo”, “un proceso de funcionamiento más pleno”, “mayor riqueza de vida”. Erik Erikson, en un capítulo llamado “Crecimiento y Crisis en la Personalidad Sana” describe la salud psíquica en un lenguaje semejante: “un sentido aumentado de unidad interior, con un aumento del buen juicio, y un aumento en la capacidad de hacer bien”.

¿Es “profunda” el alma?

Introduciéndose y siguiendo el movimiento lógico del “Fragmento 45” de Heráclito. Por Wolfgang Giegerich.


(publicado en SPRING 64, 1998), trad. Enrique Eskenazi Agradezco al autor su amable permiso para traducir y publicar este artículo.


¿Es ”profunda” el alma? La pregunta no pareciera tener sentido en la psicología profunda, puesto que la profundidad del alma es uno de los presupuestos dados con la misma definición del campo. El conocido “Fragmento 45” (Diels) (1) de Heráclito -“No encontrarás los límites del alma, aunque viajaras por todos los caminos: tan profunda medida tiene” (2)- se ha tomado frecuentemente como la formulación más antigua de la intuición de la profundidad del alma, y por esta razón Heráclito ha sido considerado uno de los precursores de la psicología profunda. 

Logos

(Heráclito, fragmento 50)
por Martin Heidegger
Traducción de Eustaquio Barjau en Conferencias y artículos, Serbal, Barcelona, 1994, pp. 179-199.

Largo es el camino que nuestro pensar más necesita. Lleva a aquello simple que hay que pensar bajo el nombre de Logos. Son pocos aún los signos que indiquen este camino.
Lo que, en una reflexión libre, viene a continuación sigue el hilo conductor de una sentencia de Heráclito, intenta dar unos pasos en este camino.

Serenidad (Dejidad)


Gelassenheit Martin Heidegger

Versión castellana de Yves Zimmermann, publicada por Ediciones del Serbal, Barcelona, 1994 (modificada por E. Eskenazi).

Este texto es la transcripción de un discurso pronunciado el 30 de octubre de 1955 en Meßkirch, con ocasión de las festividades para el 175 aniversario del compositor Conradin Kreutzer. Tratándose de una
ocasión conmemorativa, Heidegger juega con las palabras “celebración rememorante” y “pensamiento” y aprovecha este discurso 
para exponer algunas reflexiones sobre la condición actual del pensamiento, en medio del mundo altamente tecnificado que vivimos.